|
|
|
La "Kinderzech"
es el gran festival histórico de la pequeña ciudad de Dinkelsbühl,
en la que se recuerda congratitud la salvación de la ciudad durante la
"Guerra de los Treinta Años".
El festival comienza año tras año un fin de semana a mediados
de julio, con desfiles de trajes históricos, cabaret,tiovivos y degustación
de gastronomía para los visitantes.

La leyenda de Lore:
El festival se
inaugura en el antiguo almacén de cereales de la ciudad. La función
empieza con la escenificación de una reunion de consejeros en 1632. Asediada
por los suecos, la situación de la ciudad es desesperada, y suplican
que perdonen la vida de sus habitantes. El consejo católico de la ciudad,
sin embargo, no está dispuesto a dejar la ciudad en manos de los atacantes.
Cuendo las tropas imperiales suecas se disponen a saquear y quemar la ciudad,la
hija del guardian de la puerta de la ciudad, una doncella llamada Lore, decide
acercarse al enemigo junto con todos los niños de la ciudad, para tratar
de que cambien de opinión.No se ha comprobado si esta versión
se corresponde a la realidad.
El consejero Hofrat Ludwig Stark fué quién escribió la
pieza de teatro en la que se representa la leyenda de Dinkelsbühl,manteniendo
viva así la leyenda de Lore.

Los niños se encuentran con los suecos:
Dentro de los actos
del festival, una multitud de niños ataviados con trajes de la época
desfila hacia la plaza del antiguo Ayuntamiento, donde se encuetran con los
suecos.La Kinderzeche llega a su punto culminantecuando sale a escena el pequeño
capataz: un niño con uniforme rojo y blanco, de estilo rococó,
que narra como fué la salvación de la ciudad.
La famosa orquesta de niños de Dinkelsbühl viste el mismo uniforme.
Estos 80 jóvenes con tambores e instrumentos de viento son uno de los
distintivos de Dinkelsbühl.
Es muy fácil que el visitante sienta que Dinkelsbühl ha vuelto al
pasado. Esta ciudad de 10.500 habitantes ha sabido conservar su caracter idílico,
su ambiente histórico y encanto de las fachadas entramadas de sus casas.