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Miles de turistas
de todo el mundo acuden cada año a la ciudad que se extiende a orillas
del Weser para asistir a un espectáculo legendario y multicolor que alcanza
su punto culminante cuando el Flautista se lleva a los niños fuera de
la ciudad.
Desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre se escenifica en el teatro
al aire libre de Hamelin la leyenda del Flautista y los niños. cada domingo
a las 12 en punto del mediodía la terraza de la Casa Nupcial (Hochzeitshaus),en
pleno centro histórico de la ciudad, atrae la atención del público.
Aquí es donde aparecen el Flautista y sus compañeros.
El histórico lugar con sus valiosos monumentos forma el marco idóneo
para este acontecimiento.
Partida de los niños de Hamelin
La leyenda del
Flautista y la misteriosa desaparición de los niños ha dado fama
mundial a la ciudad de Hamelin.
Corría el año 1284. Por aquel entonces la ciudad de Hamelin sufría
una terrible plaga de ratas, no era de extrañar, dado que en los molinos
de la rica ciudad hanseática se almacenaban los cereales de la región
del Weserbergland, un riquísimo granero.
Un flautista prometió librar a los hombres de los ratones, atrayendo
a los molestos roedores con su música para llevarlos tras de sí
fuera de la ciuda. dado que no quisieron pagarle la recompensa que le habían
prometido, el Flautisdta hizo sonar de nuevo su seductora melodía. pero
esta vez no fueron las ratas sinó 130 niños de la ciudad de Hamelín
que jamás regresaron.
A lo largo del tiempo, la leyenda de la desaparición de los niños de Hamelin ha inspirado a escritores como Goethe, Carl Zuckmayer, y los hermanos Grimm, que han creado sus propias versiones.
Algunos historiadores
han aportado una posible explicación a esta historia: se supone que en
realidad el flautista vino a Hamelin para convencer a la gente que emigrara,
a fin de poblar el esta. Su exito por lo tanto, habría sido la partida
de 130 jóvenes lo que sin duda supondría un dolorosa pérdida
para la ciudad medieval.
El Flautista cruza nuestros caminos por todas partes:
Hamelín,
situada en la Baja Sajonia, tiene unos 60.000 habitantes y es la segunda ciudad
más grande de la región del alto Weser.
Los recuerdos del legendario Flautista surgen por doquier ante los ojos del
visitante mientras recorrelas calles de la villa.
Nada menos que tres veces al día puede escucharse el carrillón
de la Casa Nupcial del que salen figuras multicolores que representan la historia
del Flautista. justo al lado , en una de las vidrieras de la iglesia Marktkirche,
puede verse una imagen de la leyenda.
La Casa del Flautista
(rattenfängerhaus), construída en 1603, presenta una magnífica
fachada renacentista al estilo típico de la región del Weser.
Una inscripción nos recuerda la desaparición de los niños.
Todo lo que hay que saber sobre el Flautista está recopilado en el museo
de la ciudad. Y finalmente, el panadero de la esquina vende "ratas de pan"
como recuerdo.